Los expertos creen
que el agujero, de 31 kilómetros de diámetro y 320 metros de profundidad, es
fruto de un meteorito de hierro que impactó hace al menos 12.000 años
Un equipo
internacional de científicos ha anunciado este miércoles el descubrimiento de
un gigantesco cráter de 31 kilómetros de diámetro y 320 metros de profundidad
en una región remota del noroeste de Groenlandia. El boquete, en el que cabrían
ciudades enteras como París o Washington, es fruto del brutal impacto de un
meteorito de hierro a una velocidad de 20 kilómetros por segundo hace al menos
12.000 años, según los investigadores. Es uno de los 25 cráteres conocidos de
mayor tamaño y, posiblemente, uno de los más recientes.







