EL CALLAO, Venezuela (Reuters) .- Las operaciones
financieras más exitosas de Venezuela en los
últimos años no se han llevado a cabo en oficinas de Wall Street, sino en las
caóticas minas de oro del sur del país.
Sumidos en la peor crisis económica de la historia
moderna venezolana, un ejército de 300.000 buscadores de fortuna se ha
trasladado a la selva, que guarda en sus entrañas la mayor reserva de metales
preciosos del país, para ganarse la vida removiendo la tierra.













